Ante mi sorpresa, me ando creyendo en los flechazos. Levantas la vista y ¡chas! todo en un instante. Todo tu cuerpo se bloquea, se corta la respiración, no sabes hablar, no sabes moverte, el tiempo se detiene, no sabes si vienes o te vas. Sólo sabes mirar con intensidad a esa persona que te ha removido con solo posar tus ojos sobre ella. ¡Y qué maravilloso cuando te devuelven la mirada! Huyes esperando ingenuamente que no se haya notado la impresión que te ha causado, miras a todos lados menos a donde quieres mirar. Pero te traicionas, al final te traicionas. Acabas cayendo, la mirada vuelve "¿es cierto lo que he visto?" se pregunta, "sí, es cierto", contesta tu corazón aún palpitante. Y las miradas se vuelven a cruzar, se mantienen, y la risa se escapa sin pedir permiso, y el rubor quiere hacerle compañía.Vuelves a huir, "no me veas en este estado de parada cerebral ¡por favor!". Al fin te vas y te preguntas si volverás a verle y si él se reía porque estaba igual que tú o porque le hacia gracia tu reacción. ¿Pensarás en mi esta noche y en lo que acaba de pasar?
Cuan grata es la sorpresa cuando el destino te lo vuelve a presentar al día siguiente y esta vez sois capaces de hablar y ver que efectivamente el flechazo se correspondía.
[*Volviendo a los 15 tiernos años, cuando se gritaba de emoción, cuando palpitaba el corazón*]

3 comentarios:
Y que luego digan que el transporte público es para pringados XD
¿Me vas a hacer contestarte en esta pastelada? jajaja que nooooo, que ya sabes lo que opino yo de tu "asunto" :P
Pues me ha gustado mucho tu continuación, pero es que quise dejarla así, y no describir mucho, para que cada uno se identificara con la escena y la viera a su manera, pero en serio, casi me corro, gracias^^
Y en cuanto al asunto de los flechazos, quiero tener esa sensación que describes, volver a la ilusión y demás, pero siendo inmortal, recuerda ;)
sigo inmortal no te preocupes :D
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