jueves, 10 de septiembre de 2009

Perdón

¡Qué dificil es perdonar! Conforme pasan los años me cuesta más. Y es que las putadas cada vez son más grandes. Y es que cada vez cuesta menos olvidar. Cada vez es más dificil creer en la inocenia de la gente, y con inocencia a la gente. Cada vez te percatas más de que hay gente mala, gente egoista, que le da igual pasar por encima de ti, que te engañan como quieren.

Y percibiendo esto, percibiendo que en vez de perdonar lo que hacía era apartar la vista y tapar con tierra el problema, intentar disfrazarlo, me di cuenta de que hay que aceptar las crudas realidades, que todo el mundo mira por si mismo al final. Por suerte algunos menos que otros y podemos seguir confiando en la gente.

Cuando me he visto en la tesitura de querer a alguien y transpasar la fina linea y odiarle. Y al pasar un tiempo huyendole, y encontrarmelo de nuevo, conciliador, demostrandome que le importo (aunque una parte de mí me gritaba que me hirió) y tener que dejarlo volver a transpasar la línea hacia el otro lado. Volver a quererle, con cierto resquemor y con precaución. Es entonces cuando te das cuenta de tu capacidad de perdonar. De las cosas que pasas por la gente que te importa. A veces incluso, haciendo el tonto. O volviendo a caer en la trampa. Pero esta vez si te la vuelven a hacer es culpa tuya.

A pesar de todohay que hacer el esfuerzo y perdonar. Eso sí sin pecar de ingenuo, y aprender, e ir con ojo para que volver a caer.

4 comentarios:

Manu AMS dijo...

"Cada vez te percatas más de que hay gente mala, gente egoista"

A esa conclusión llegue yo también, hace poco tiempo, aunque tiene muchos matices.

Yo creo que el mayor problema en esto de perdonar, es que la línea entre ser bueno y ser tonto es muy fina, y hay veces que incluso queriendo perdonar, no lo hacemos porque nos sentimos idiotas haciéndolo.

Otras veces no. Simplemente el rencor se acumula, y decides que aunque se hunda el mundo, tú no cedes y que le jodan; aunque eso se suele suavizar con el tiempo.

adios!

pardilla dijo...

Está muy en boga últimamente esto de perdonar o no perdonar, de ser un pringado o pringada, un calzonazos o un buenazo, o si no eres un cabrón insensible que no da una segunda oportunidad ni a su propio padre. Además es que nos enfadamos constantemente: con nuestras parejas, o si no con nuestros amigos, porque tienen un tic en un ojo, porque les gusta patear gatos o sacrificar virgenes, el caso es quejarnos o dejar de ajuntarnos con esa calaña.
Pero, ¿cuál es la verdad? ¡Já! A nadie le gusta quedar como el perdedor de la situación, ni que lo pisoteen. Ha e poco vi un magnífico anuncio de CasConverters que rezaba: "¿Tu novi@ te ha puesto los cuernos? Véngate de él o ella vendiendo sus objetos personales!", lo cual me hizo mucha gracia en su momento, pero en mi cabeza suena la vocecita de Yoda diciéndome que el odio lleva al lado oscuro, lo cual, amantes o no de Stars Wars, es cierto. Soy firme defensora de que el odio es una flecha que se vuelve contra ti. Hete ahí el quid de la cuestión. Analiza tu problema, y si ese odio es superficial evítalo. Ahora, si el sujeto de tu odio está mejor fuera de tu vida que dentro, es decir, si lo tienes mejor controlado ahí enjaulado, pues a tomar por saco, nadie tiene derecho a ningunearte ni hacerte sentir mal porque no le concedas tu perdón.
No sé. Esta es mi opinión. Muchas verborrea, pero el anuncio CashConverters es de lo mejor :)

Boeder Escalier. dijo...

No existen personas malas, existen personas compatibles.

Perdonar es un formalismo social, una forma de actuar con étiqueta. Una hipocresía muy fina que todos necesitamos dar y recibir.

Si ya ha cambiado, no hay nada que perdonar. Si no lo ha hecho, no tiene sentido hacerlo.

''Rey de picas'' dijo...

Pues yo creo que sí hay que perdonar, creo que todos merecemos una ocasión para enmendar errores. Sin embargo, aunque perdones no sé hasta qué punto hay que olvidar, todo deja cicatriz, eso es una realidad, asi que hay que andar con ojo para no abrirla.

Todo es más sencillo de lo que parece, absolutamente todo. Lo complejo es encontrar la forma de hacerlo sencillo.