lunes, 18 de julio de 2011

Destinos entrelazados

A veces, sin saber por qué, una fuerza te impulsa a que vayas a cierto sitio, y que hables con cierta gente. Hay días que los más minimos detalles se entrelazan de manera casi casual, y hacen que pase algo extraordinario. Otros, de manera más humilde, se enconden en pequeñas salidas de rutina, pero en el fondo, es mucho más. Puede que la sonrisa, la frase, la conversación con esa persona desconocida te despierte algo en tu interior, que más tarde te sirva, te cambie, te consuele. O te inspire.

Hay días que eres capaz de ver esa conexión, que hay cosas, que hagas lo que hagas te tienen que pasar, más tarde o más temprano, que te harán aprender, a pesar del dolor; que te harán ganar o perder miedo; que te harán luchar y madurar. También ves que cada uno tiene un papel en la vida. Que hasta aquel que se cruza por la calle tiene un papel en la tuya. Que la teoría más disparatada, puede tener razón...

Gracias, "Caballero del zodiaco" por recordarmelo.

1 comentario:

Alastair dijo...

Uff uff, tantas cosas podría decir de esta corta pero intensa entrada tuya, pero me lo reservo para debate y para no empañarla con alguna chorrada de las mías.
Me ha gustado mucho, siempre da que pensar este jodido tema >_<U

Dos frases de una peli que te suena seguro:
"La mayoría de los días del año no tienen nada de especial, comienzan y acaban sin dejarnos recuerdos perdurables en la memoria. La mayoría de los días no tienen ningún impacto sobre el transcurso de una vida"

"Si Tom había aprendido algo, era que no se podía atribuir una importancia cósmica a un simple acontecimiento terrenal. Casualidad. A eso se reduce todo, nada más que casualidad. Tom por fin había aprendido que no existían los milagros, que no existía el destino, que nada estaba predestinado. Lo sabía.. Ahora estaba seguro de ello"